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June 28
“Duele”. Eso me bastó: no había consuelo. No me quedaba más que soportar el dolor. ¿El dolor, la alegría, la innumerable gama de sentimientos?. Nubes efímeras atravesando el azul de un cielo infinito. Si quería volver a vivir, tenía que encontrar en mí mismo aquella región donde lo personal se disuelve, donde ser consiste en aceptar que no se es.
La llaga, si bien no desaparecería, por lo menos dejaba de torturarme cuando me sumergía en el pensamiento puro… Aquel que no expresaba los detalles del individuo, ni sus angustias, ni sus emociones, ni sus deseos, ni sus necesidades, sino que se buscaba a sí mismo, tal un espejo reflejando a otro.
Cuando en mi oscuro rincón de duelo, sentado en posición de meditación, me desprendía del yo personal, entraba en la diáfana dimensión donde, cual extrañas plantas, surgen infinitas maneras de pensar. No hay fórmulas limitantes, no hay una verdad sino miles, simultáneas, contradictorias, complejas, simples, útiles e inútiles. La única cualidad que las hermana es la belleza. Pensar no es una ciencia sino un arte. Lo que se dice nunca se comprende en su totalidad, sólo se intuye."
Alejandro Jodorowsky
June 23
Anticuado, interrogo las estrellas, su desnudo, inapelable misterio, mientras miro las llamas en la playa, en esta noche cuando empieza el verano. Lector de Drieu o Pavese, sé también lo sencillo que puede ser acabar con la historia, no preguntar ya nada, olvidar para siempre esta apariencia de tarjeta postal. Frente a mí, imperturbables, desveladas, pasan, en silencio, vida y muerte, evitando, con un rictus cansado, este fantasma insomne, este papel en blanco, esta hoguera apagada que perdura.
Juan Luis Panero
(No olvides pedir tus deseos en la noche más especial del año...)
May 24
Quise mirar el mundo con tus ojos ilusionados, nuevos, verdes en su fondo como la primavera. Entré en tu cuerpo lleno de esperanza para admirar tanto prodigio desde el claro mirador de tus pupilas. Y fuiste tú la que acabaste viendo el fracaso del mundo con las mías .
Ángel González May 09
¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño de espadas que los tártaros soñaron, dónde los fuertes muros que allanaron, dónde el Árbol de Adán y el otro Leño?
El presente está solo. La memoria erige el tiempo. Sucesión y engaño es la rutina del reloj. El año no es
menos vano que la vana historia.
Entre el alba y la noche hay un abismo de agonías, de luces, de cuidados; el rostro que se mira en los gastados espejos de la noche no es el mismo.
El hoy fugaz es tenue y es eterno; otro cielo no esperes, ni otro infierno.
Jorge Luis Borges
April 26
Dijiste hace años: En el fondo soy un asunto de luz. Y ahora todavía al apoyarte en la ancha espalda del sueño, aun cuando te hunden en el pecho aletargado del pronto, buscas rincones donde el negro se ha gastado y no resiste, buscas a tientas la daga destinada a perforar tu corazón
y abrirlo a la luz.
Giorgos Seferis
March 19
Una cosa bella es un goce eterno: Su hermosura va creciendo Y jamás caerá en la nada; Antes conservará para nosotros Un plácido retiro, Un sueño lleno de dulces sueños, La salud, un relajado alentar. Así, cada mañana trenzamos una Guirnalda de flores que nos ata a la tierra, A pesar del desaliento, a la inhumana Falta de naturalezas nobles, A los días nublados, A todos los caminos insanos y lóbregos Abiertos a nuestra búsqueda: Si, pese a todo, alguna bella forma Alza el paño mortuorio De nuestro espíritu ensombrecido. Como el sol, la luna, los árboles ancianos y los nuevos Tendiendo su sombra cálida sobre los rebaños; Como también los narcisos Y el universo verde en el que moran, Y los claros arroyos que fluyendo Frescos hacia el estío, Y el claro en medio del bosque Manchado de rosas silvestres; Y así el sublime destino Que imaginamos para los grandes muertos; Todos los deliciosos cuentos que oímos o leímos: Fuente eterna de una linfa inmortal Que cae sobre nosotros desde la orilla del cielo.
John keats
December 31
A ti te escribo, sí, a ti,
al que hay detrás de esa aterrada mirada,
a ti que hiciste reino y lecho de la inmundicia del vivir,
al que traza malformadas realidades con la
dureza que te supone un simple amanecer,
a ti que hiciste de la rutina un de vez en cuando
y de la tristeza un guijarro en el bolsillo,
tu que borraste eslabones y cerrojos
mereces verbo, verso y beso,
a ti que te taladró el despecho,
que te desconchó el querer la pared del miedo
dejando a la vista infinitas tormentas de luz
y vida,
tu tendrás mas que tinta,
tendrás recuerdo.
Kutxi Romero November 16
"Pero conoceremos otras primaveras, cruzarán el cielo otros nombres -Jane, Margaret-. El desvío en la ruta, la visita a la Isla-Que-No-Existe, está previsto en el itinerario. Cruzarán el cielo otros nombres hasta ser llamados, uno tras otro, por la voz de la señora Darling (el barco pirata naufraga, Campanilla cae al suelo sin un grito, los Niños Extraviados vuelven el rostro a sus esposas o toman sus carteras de piel bajo el brazo, Billy el Tatuado saluda cortésmente, el señor Darling invita a todos ellos a tomar el té a las cinco). Las pieles de animales, el polvo mágico que necesitaba de la complicidad de un pensamiento, es puesto tras de la pizarra, en una habitación para ellos destinada en el n° 14 de una calle de Londres, en una habitación cuya luz ahora nadie enciende. Usted lleva razón, señor Darling, Peter Pan no existe, pero sí Wendy, Jane, Margaret y los Niños Extraviados. No hay nada detrás del espejo, tranquilícese, señor Darling, todo estaba previsto, todos ellos acudirán puntualmente a las cinco, nadie faltará a la mesa. Campanilla necesita a Wendy, las Sirenas a Jane, los Piratas a Margaret. Peter Pan no existe. «Peter Pan, ¿no lo sabías? Mi nombre es Wendy Darling». El río dejó hace tiempo la verde llanura, pero sigue su curso. Conocer el Sur, las Islas, nos ayudará, nos servirá de algo al fin y al cabo, durante el resto de la semana. Wendy, Wendy Darling. Deje ya de retorcerse el bigote, señor Darling, Peter Pan no es más que un nombre, un nombre más para pronunciar a solas, con voz queda, en la habitación a oscuras. Deje ya de retorcerse el bigote, todo quedará en unas lágrimas, en un sollozo apagado por la noche: todo está en orden, tranquilícese, señor Darling."
Leopoldo María Panero
October 31
Un celebre Psicoanalista se encontró cierto día en medio de la Selva, semiperdido. Con la fuerza que dan el instinto y el afán de investigación logró fácilmente subirse a un altísimo árbol, desde el cual pudo observar a su antojo no sólo la lenta puesta del sol sino además la vida y costumbres de algunos animales, que comparó una y otra vez con las de los humanos. Al caer la tarde vio aparecer, por un lado, al Conejo; por otro, al León.
En un principio no sucedió nada digno de mencionarse, pero poco después ambos animales sintieron sus respectivas presencias y, cuando toparon el uno con el otro, cada cual reaccionó como lo había venido haciendo desde que el hombre era hombre. El León estremeció la Selva con sus rugidos, sacudió la melena majestuosamente como era su costumbre y hendió el aire con sus garras enormes; por su parte, el Conejo respiró con mayor celeridad, vio un instante a los ojos del León, dio media vuelta y se alejó corriendo.
De regreso a la ciudad el celebre Psicoanalista publicó cum laude su famoso tratado en que demuestra que el León es el animal más infantil y cobarde de la Selva, y el Conejo el más valiente y maduro: el León ruge y hace gestos y amenaza al universo movido por el miedo; el Conejo advierte esto, conoce su propia fuerza, y se retira antes de perder la paciencia y acabar con aquel ser extravagante y fuera de sí, al que comprende y que después de todo no le ha hecho nada.
Augusto Monterroso September 25
Una sola puerta de tres, abierta. Una sola puerta. Enfrente, la montaña. Pasa la nube inmensa; toda suya... todo suyo. Huracanes de vientos; lluvia andante semi paralela y en todo el monte
funerales alegres,
naturales, de hojas muertas. Los cabellos terráqueos
danzan todos iguales al son de trompetas invisibles
que vienen de los mares. Llegó el otoño; llegó la muerte... ¡Mas no para todos! Hoy morirán hojas y animales. Mas no morirán para siempre y,
en su transformación de mañana darán con más calor a la tierra, de su muerte, pasado mañana, brotes de esperanza. Y yo no he muerto. Me alegro de la lluvia y me alegro del viento. Si tengo frío, me caliento; si tengo miedo, ¡Que no lo tengo!, susurro y pienso... y para mañana ya me he comido
mi pequeña ración de esperanza. Una sola puerta de tres, abierta. Una sola puerta inmensa.
Manolo Muñoz Sánchez (Manolo Chinato)
September 19
Aquello. No eso. Ni -mucho menos- esto. Aquello. Lo que está en el umbral de mi fortuna. Nunca llamado, nunca esperado siquiera; sólo presencia que no ocupa espacio, sombra o luz fiel al borde de mí mismo que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve, ni el sol marchita, ni la noche apaga. Tenue cabo de brisa que me ataba a la vida dulcemente. Aquello que quizá hubiese sido posible, que sería posible todavía hoy o mañana si no fuese un sueño.
Ángel González August 30
Auque sea un instante, deseamos descansar. Soñamos con dejarnos. No sé, pero en cualquier lugar con tal de que la vida deponga sus espinas.
Un instante, tal vez. Y nos volvemos atrás, hacia el pasado engañoso cerrándose sobre el mismo temor actual, que día a día entonces también conocimos.
Se olvida pronto, se olvida el sudor tantas noches, la nerviosa ansiedad que amarga el mejor logro llevándonos a él de antemano rendidos sin más que ese vacío de llegar, la indiferencia extraña de lo que ya está hecho.
Así que a cada vez que este temor, el eterno temor que tiene nuestro rostro nos asalta, gritamos invocando el pasado -invocando un pasado que jamás existió-
para creer al menos que de verdad vivimos y que la vida es más que esta pausa inmensa, vertiginosa, cuando la propia vocación, aquello sobre lo cual fundamos un día nuestro ser, el nombre que le dimos a nuestra dignidad vemos que no era más que un desolador
deseo de esconderse.
Jaime Gil de Biezma August 29
" Minino, minino... —llamó Alicia tímidamente, sin estar muy segura de si al gato le gustaría que le llamasen así—. ¿Podría decirme, por favor, por qué camino debo seguir?
—Eso depende, en gran parte, del sitio a donde quieras ir —repuso el gato.
—No me importa mucho donde sea... —declaró Alicia.
—Entonces no tiene importancia el camino que sigas... —contestó el gato.
—...siempre que llegue a alguna parte —agregó la muchacha, como para completar la explicación.
—Puedes estar segura de eso, siempre que camines lo suficiente —declaró el minino.
Alicia comprendió que esta razón no se podía discutir, así es que ensayó otra pregunta:
—¿Qué clase de gente vive aquí?
—En esa dirección —dijo el gato, levantando su pata derecha— vive un sombrerero; y en esa otra dirección vive una liebre de marzo. Puedes visitar a cualquiera de los dos. Ambos están locos.
—Pero yo no quiero mezclarme con gente loca —observó Alicia.
—Eso no lo puedes evitar —contestó el gato—. Aquí están todos locos. Yo estoy loco... Tú estás loca...
—¿Cómo sabes que yo estoy loca?
—Tienes que estarlo, porque de otra manera no habrías venido aquí."
Lewis Carroll (Fragmento de "Alicia en el país de las maravillas")
(Piscis, el pez... http://www.esencialidad.com/index.php?option=com_content&task=view&id=439&Itemid=595)
August 25
Y si no puedes hacer tu vida como la quieres, en esto esfuérzate al menos cuanto puedas: no la envilezcas en el contacto excesivo con la gente, en demasiados trajines y conversaciones. No la envilezcas llevándola, trayéndola a menudo y exponiéndola a la torpeza cotidiana de las compañías y las relaciones, hasta que llegue a ser pesada como una extraña.
Constantino Cavafis
August 22
"Jonathan Trager (...) murió anoche a causa de las complicaciones surgidas al perder a su alma gemela y a su prometida. Tenía 35 años. De voz suave, obsesivo, Trager nunca tuvo el aspecto de un romántico. Pero, durante los últimos días de su vida desveló una parte desconocida de su mente. Esa persona oculta, casi junguiana, emergió durante la búsqueda, en plan Agatha Christie, de su ansiada alma gemela. Una mujer con la que sólo pasó unas pocas horas preciosas. Tristemente, la prolongada investigación terminó la noche del sábado en un completo y absoluto fracaso. Pero, a pesar de la amarga derrota, el valiente Trager seguía aferrado a la creencia de que la vida no es meramente una serie de accidentes o coincidencias sin sentido, si no, más bien, un tapiz de acontecimientos que culminan con un plan exquisito y sublime. Cuando le preguntaron sobre la pérdida de su amigo, Dean Kansky (...) describió a Jonathan como un hombre nuevo en los últimos días de su vida. "Veía las cosas con más claridad" - observó Kansky. Al final Jonathan concluyó que para poder vivir en armonía con el Universo, todos nosotros debemos poseer una poderosa fe en los que los antiguos llamaban fatum, lo que comunmente calificamos como destino." Necrológica de Jonathan Trager por Dean Kansky (Fragmento de la película de Peter Chelsom "Serendipity".
Fragmentos de "Serendipity"
"- ¿Como descubriste esto? - Me llamo la atención el nombre "Serendipity", es un nombre curioso - Si, ¿por qué? - Porque creo que suena mejor de lo que significa "Accidente Afortunado" - Umm - Aunque no creo en los accidentes, el destino esta detrás de todo. - ¿Seguro? - Sí. - ¿Detrás de todo? - Eso creo. - ¿Todo esta predestinado? ¿No podemos elegir? - No, cada uno toma sus decisiones, pero creo que el destino envía señales, y depende de como las interpretemos seremos felices o no. - Así que señales. - Sí. - Accidentes fortuitos, descubrimientos casuales..."
“El destino envía señales y depende como las interpretemos seremos felices o no” .
“Los griegos no escribían necrológicas, solo hacían una pregunta cuando moría un hombre ¿Tenía pasión?”.
“La vida no es meramente una serie de accidentes o consecuencias sin sentido, sino más bien un tapiz de acontecimientos que culminan en un plan exquisito y sublime”.
“Al final para poder vivir en armonía con el Universo todos nosotros debemos poseer una poderosa fé en lo que los antiguos llamaban fato, lo que corrientemente conocemos como destino”.
"Si está escrito que nos encontremos, entonces nos encontraremos...".
August 09
“-¿Conoce usted Florencia?-preguntó el doctor.
-No
-Debería conocerla, en la Catedral hay un reloj bellísimo, diseñado por Paolo Cuello en 1443, tiene una curiosidad: aunque marque las horas como todos los otros, las agujas se mueven en sentido contrario al que estamos acostumbrados. Paolo no estaba intentando ser original, en verdad, en aquel momento había varios relojes así. Por alguna razón desconocida, tal vez porque el Duque tenía un reloj con las agujas avanzando en el sentido que hoy conocemos como “correcto”, este término imponiéndose como único sentido y el reloj de Paolo pasó a ser una aberración.
-¿Y eso qué tiene que ver con mi enfermedad?
-Vayamos a su enfermedad: cada ser humano es único, con sus propias cualidades, instintos, formas de placer, búsqueda de aventura. Pero la sociedad termina imponiendo una colectiva forma de actuar, y las personas no se detienen para preguntarse por que es necesario que se comporten así. Se limitan a aceptarlo.
-¿Estoy curada Doctor?.
-No. Usted es una persona diferente queriendo ser igual. Y esto, desde mi punto de vista, es considerado una enfermedad grave.”
Paulo Coelho (Fragmento de "Verónika decide morir") August 05
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador
Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que
encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es
simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había
aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar
desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de
marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes
de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención.
Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles,
pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla
pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.
De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de
descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y
empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban
distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un
buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella
inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se
sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una
piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad
estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio
cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a
leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador
se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio
y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el
tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue
comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años.
Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del
cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y
luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué
cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados
en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo
ha obligado a construir un cementerio de chicos?.
El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que
pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven
cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí,
colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez
que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la
izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿
Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión
enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y
media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y
medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento
del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más
deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país
lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así
vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es
nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para
escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero
tiempo vivido.
Jorge Bucay August 02
Es una hermosa noche de verano. Tienen las altas casas abiertos los balcones del viejo pueblo a la anchurosa plaza. En el amplio rectángulo desierto, bancos de piedra, evónimos y acacias simétricos dibujan sus negras sombras en la arena blanca. En el cénit, la luna, y en la torre, la esfera del reloj iluminada. Yo en este viejo pueblo paseando sólo, como un fantasma.
Antonio Machado
July 23
"Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillas en nuestro interior, no las podemos encender solos, necesitamos oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender una de las cerillas. Por un momento, nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción."
Laura Esquivel (Fragmento de "Como agua para chocolate") July 22
El bosque me contó la vieja historia. Dijo que hubo otro tiempo en que los hombres se aventuraban entre su espesura en busca del oráculo divino. Pero nadie llegaba a ver el centro de la selva, donde la pitonisa resolvía las dudas de los fieles. Porque no había centro, porque el bosque era y es un inmenso laberinto sin principio ni fin, y porque el orden de las cosas excluye las respuestas. Y es así como, ciegos e ignorantes, nos dirigimos hacia el precipicio de la nada, perdidos en el bosque de la traición, el odio y la mentira. Eso me dijo el bosque en un susurro, mientras yo iba camino de Damasco.
Luis Alberto de Cuenca
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